Desde Alta Mar: “Tres ejemplos” por José Dionisio Solórzano

(Foto: @jdsolorzano)

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Decir que Venezuela está atravesando por un momento difícil sería como llover sobre mojado.

La grave situación venezolana está dejando de ser noticia para mutarse en un dato calichoso, sobreentendido e inclusive intranscendente.

Son las soluciones, las vías de escape, los métodos para solventar la crisis los que pudieran estar generando algún interés en nuestra sociedad, porque la retórica en torno al problema se ha vuelto tediosa.

Frente a esta realidad, he escogido como tema del presente escrito los ejemplos de vida de tres venezolanos que han demostrado a través de medios diferentes que los obstáculos son parte de la grandeza.

Iniciemos con el más grande venezolano de todos los tiempos: el Libertador Simón Bolívar.

Huérfano a muy temprana edad, viudo antes de conocer la profundidad del amor en pareja. Hostigado por amigos y familiares, solitario como un cimarrón renegado.

A pesar de ello, Bolívar se erigió sobre el resto de los venezolanos, neogranadinos, quiteños, peruanos, argentinos, chilenos, de todos los Latinoamericanos de su época.

Liberó a 5 naciones, su personalidad le dio la entereza de vencer los tropiezos, de pararse frente a los reveses, de estar por encima de las intrigas palaciegas. Él construyó la LIBERTAD.

Otro gran venezolano fue Don Rómulo Betancourt. El fundador de Acción Democrática vivió las inclemencias de las mazmorras de la dictadura gomecista, padeció el exilio en época del régimen de Marcos Pérez Jiménez.

Él, con sus virtudes, méritos y limitaciones más de forma que de fondo, logró estructurar uno de los mayores partidos políticos de masa de toda América Latina, siendo presidente de la república en dos oportunidades y cimentando el republicanismo social. Él construyó la DEMOCRACIA.

El tercero fue el Dr. Rafael Caldera. Algunos pensarán que su vida fue fácil. Pero, ¿cómo puede ser fácil estar sin sus padres?

Caldera se enfrentó a una sociedad que lo estereotipaba, que en un principio lo observaba con recelo.

Por encima de ello, Caldera fue fiel a sus principios políticos y religiosos. Sería el tesón, la dedicación y su inteligencia lo que le abrió camino hasta la presidencia de la república.

El Dr. Caldera fue el constructor de una opción real de gobierno, de un partido que rivalizó con AD y le arrebató en varias oportunidades la presidencia de la república.

Caldera fue el constructor de la pacificación, del pluralismo democrático, de la estabilidad social. Él construyó la PAZ.

¿Qué une en la historia a Bolívar, Betancourt y Caldera? Varias cosas.

Primero, amaban a Venezuela. Segundo fueron constantes y comprometidos con los venezolanos y con sus propios ideales. Y tercero jamás se rindieron ante nada, ni mucho menos ante nadie.

Hoy, todos los venezolanos, tenemos que ser como Bolívar, Betancourt y Caldera. Hoy tenemos estos tres ejemplos para imitar.

José Dionisio Solórzano / @jdsolorzano