“La política de altura del chavismo crítico” por Ángel Arellano

(Foto: Cortesía)

(Foto: Cortesía)

Retomo lo expuesto la semana pasada sobre la estafa de los chavistas que pretenden redimirse de su participación en los error histórico de la Revolución Bolivariana intentando dar un paso al costado, doblándose para no quebrarse y que ahora, cuando todo es tan público, cuando el caos es tan evidente, pretenden aparecer como críticos, como pensantes, como distintos, o, como dicen los medios de comunicación cuando entrevistan a Nicmer Evans y al grupo Marea Socialista, como “chavismo crítico”.

Dijimos que el “chavismo crítico” es en primer lugar un movimiento o tendencia chavista, seguidora del difunto y su proyecto, de sus formas y su obra de gobierno. Por tanto el “chavismo crítico” defiende los 17 años de la Revolución Bolivariana, aunque quieren (es su mayor anhelo) que la opinión pública los salve, manifestando una oposición al gobierno de Nicolás Maduro como si éste no fuera una continuidad de Chávez.

En segundo lugar, el “chavismo crítico” es crítico en cuanto a la capacidad que tienen sus voceros, o los actores que los medios de comunicación han posicionado como voceros del “chavismo crítico”, para deslindarse de los errores de la Revolución Bolivariana y de la oposición formal al gobierno, evitando, o intentando evitar, las correspondientes responsabilidades políticas y éticas de haber acompañado un movimiento político que tanto daño ha hecho a Venezuela, según las cifras de desnutrición, escasez de alimentos, mortalidad infantil e inseguridad personal.

Frases de Evans: “Soy de oposición de izquierda”; “la oposición antes estaba secuestrada por la derecha”; “hoy nosotros tratamos de generar un espacio alternativo, es una oposición al gobierno de Maduro pero que no está con la Mesa de la Unidad Democrática”. Las expresiones le hacen coro al encantamiento de serpientes. Intentan presentar a Marea Socialista y al “chavismo crítico” como defensores exclusivos de la izquierda, negando la posibilidad de que exista una izquierda verdadera, o lo que el chavismo interpreta por izquierda verdadera (ellos mismos), en el seno de la MUD donde paradójicamente nadie se declara como representante de la derecha porque como observó Antonio Sánchez García, en Venezuela nadie se siente apto para defender su liberalidad, entonces todos son socialistas o progresistas o socialdemócratas o humanistas o eso tan difícil de cualificar y que en política sirve para resolver cualquier enredo como el “centro”.

¿“Política de altura” y “chavismo crítico”? Definitivamente no. Dar espacio a las corrientes que intentan redimirse de sus errores sin aceptar las responsabilidades de haber apoyado la destrucción de la institucionalidad democrática y del país en su conjunto, para que se presenten como “alternativa” de izquierda o progresistas en un intento de “coherencia ideológica” y alejen de la catástrofe exhibiendo sus cualidades críticas y reflexivas, es abrir las puertas a la ficción, a la mentira del Socialismo del Siglo XXI y a la prolongación de su efecto en Venezuela y que en unos años se hable de que el socialismo era posible sin Maduro o que el socialismo era posible si Chávez hubiese hecho esto y aquello y por tanto Maduro o el sucesor de Chávez no hubiese arrastrado a la sociedad al hambre y a la miseria, o si Chávez con un entorno más “coherente ideológicamente” (con más de actores del “chavismo crítico” en la toma de decisiones) hubiese logrado la igualdad, la paz y la prosperidad de la que tienen tantos años hablando en kilómetros de páginas los politólogos, sociólogos y filósofos de la izquierda que buscan practicar lo impracticable, o practicar lo que ha sido demostrado como impracticable. Por tanto, seguir dando largas a la ficción del “chavismo crítico” es sembrar semillas que en poco tiempo crecerán como el nuevo chavismo, el chavismo verdadero, el chavismo transparente y posible: el Podemos de España, por ejemplo.

Como dijo Cercas, la ficción salva y la realidad mata. Si los medios de comunicación siguen dando espacio a la “política de altura” del “chavismo crítico”, seguirán salvando a los personajes de la ficción, cuando en verdad, hay que dejar que hable la realidad.

Ángel Arellano
Email: asearellano@yahoo.es
Twitter: @angelarellano
http://www.angelarellano.com.ve