El diván de Gladys Rodríguez: “Realidad Go”

(Foto: Gladys Rodríguez / CaraotaDigital)

(Foto: Gladys Rodríguez / CaraotaDigital)

Confieso que me cuesta entender el efecto viral  de “Pokémon Go”, porque no siento atracción por ese tipo de juegos, pero sin duda es un fenómeno sociológico que amerita análisis. Más allá de la moda o interés de millones de personas que están descargando la aplicación ¿Qué pasa con quienes jugando en esta realidad aumentada se olvidan o se desconectan de la verdadera realidad, arriesgando su vida o la de otros por atrapar monstruos?

Estas son algunos de los hechos lamentables que ya está dejando el juego:

  • “Un tren atropelló a un joven que estaba jugando Pokémon Go en Argentina”, informó elclarin.com
  • “Hombre quedó atrapado en lodo al jugar Pokémon Go en Nueva York” informó la página web el-nacional.com
  • “Matan de un disparo a un joven mientras jugaba en San Francisco”, informó  la cadena estadounidense NBC
  • “En Nueva York un hombre resultó con heridas menores después de chocar el vehículo de su hermano contra un árbol por estar jugando Pokémon Go” informó la página web lasemana.com
  • “Dos hombres cayeron por un acantilado en San Diego, California mientras intentaban capturar pokemones”. Informó elmundo.es

¿Tendrán los desarrolladores del juego algún sentimiento de culpa? Un juego lucrativo para ellos,  que ya está dejando muertos y heridos en la realidad. El llamado no es sólo a las compañías creadoras, también y principalmente a los jugadores que como bien explica la médico psicoterapeuta Mercedes Schnell: “Cuando estas absorto a una actividad que es dependiente o adictiva, tú tienes un estado de conciencia que no es normal, parecido a un trance (momento decisivo o crítico). Tanto así que borras la realidad, estás en el mundo de tu juego. Un ejemplo,  si tu estas manejando, chocas, si caminas te caes. La realidad desaparece. En el caso de “Pokémon Go” es una mezcla del mundo real con el mundo virtual, lo que hace más difícil darte cuenta de la realidad. Es un estado de conciencia tan particular que es propio de los niños que son  trances medianos o leves y pueden ser profundos también, en el caso de Pokémon, se han descrito trances hipnóticos profundos que es mucho más severo”.

Consulté a especialistas sobre los parámetros de colocación de los monstruos, y me quedó la sensación de ser un terreno impreciso, no tengo la respuesta técnica que explique con exactitud cómo funciona el asunto, según,  Tlife.gurú, “el sistema de colocación de los Pokémon tiene dos parámetros, uno que sea seguro para la gente, por ejemplo que pueda llegar a pie, para evitar que aparezcan en medio de una autopista, y el otro que se trate de lugares abiertos al público”. Pero en la práctica, ya comenzamos a ver fallas en estos parámetros, ¿un acantilado?, ¿una central nuclear?… “La compañía operadora de la central de Fukushima (Japón) pidió a Nintendo que modifique los parámetros que hacen aparecer personajes en el perímetro de los tres reactores nucleares de Daichi, por el lógico riesgo que esto implica” según informa el portal web www.abc.es.

Ni hablar del riesgo doble que implica en países tan inseguros y violentos como Venezuela donde ya solo usar el celular en la calle es un peligro. Y si a eso le agregamos la distracción del juego y los lugares donde algunos personajes están, el jugador se convierte en presa fácil de los delincuentes. 

El Presidente Nicolás Maduro aseguró que “Pokémon Go” no es más que un mecanismo para impulsar la “cultura de la muerte” impuesta por el “capitalismo internacional” y que ha llevado a muchos jóvenes a integrar organizaciones terroristas. Hay que abrir un debate sobre la generación de una cultura que genera realidades virtuales, como la realidad del reciente juego “Pokémon Go”. La realidad virtual es matar y matar, la cultura de la muerte que ha creado el “capitalismo”. Maduro expresó que se trata de “un tema muy serio la penetración de estos nuevos mecanismos de la cultura de la violencia en la juventud venezolana y en la mundial. Dijo que esta nueva forma apunta hacía la individualización del ser humano, pues la nueva generación suele estar mucho tiempo conectados con la tecnología”. Bueno, era de esperarse que el Pdte. Maduro tratara de sacarle punta al tema y quiera culpar al capitalismo de invenciones como esta, pero creo que no es la persona indicada para cuestionar la cultura de la muerte de los juegos cuando la realidad supera a la ficción, siendo el mandatario de un país donde poco se ha hecho para frenar la delincuencia y tenemos cifras de asesinados superiores a las de un país en guerra, donde se reportan además fallecidos por falta de medicinas y alimentos, dentro del marco del llamado “Socialismo del siglo XXI”.

Creo que muchos padres coincidimos con usted Presidente, en la violencia de algunos juegos, y quisiéramos además poder frenar la práctica desmedida de video juegos en muchos de nuestros hijos. Tengo un hijo de 11 años que no ha podido disfrutar de la libertad de un país seguro y poder jugar como lo hice yo en las calles, con una bicicleta, patines, patineta, trepando un árbol, porque ustedes lejos de solucionar han empeorado el problema y convirtieron a la capital de Venezuela en la ciudad más insegura del mundo, así que le sugiero que primero demuestre con acciones antes de asumir el rol del paladín de la justicia y protección.

Volviendo al asunto por el que escribo, pregunté a un fanático de “Pokémon Go”, qué cree sienten los jugadores: “Es un juego que produce emociones distintas según cada persona (y muchas veces una mezcla de sentimientos), nostalgia por un juego que muchos disfrutamos en la niñez, asombro por la apuesta de Pokémon de saltar de las consolas al mercado de las Apps, fascinación por la idea de “realidad aumentada” y la mecánica del juego, recelo por la inseguridad del uso del GPS, el uso de un móvil en público… ¡Incluso tristeza porque muchos no pueden jugarlo por miedo intenso a la inseguridad o porque simplemente sus teléfonos no cumplen con los requerimientos de la aplicación! Son muchos los sentimientos, pero predomina, digo yo, la fascinación. Ya veremos cuántos dejan de jugarlo a la larga…”

Carlos Reina es el creador de @PokemonGo_Ccs, y desde niño lo juega, se confiesa un apasionado del juego: “Siento que el mundo que comenzó siendo 2D pasa a ser ya algo más que 3D, ahora es una REALIDAD virtual. Es lo más cercano que se puede estar de ser un maestro Pokémon como muchos lo soñamos en nuestra infancia y ahora me siento capaz de serlo, más en carne propia”.  Pero Carlos, al igual que otros que como él son “pokemonfans”, responsablemente hacen advertencias, hicieron una campaña llamada “Atrápalos con Seguridad” con pautas para jugar seguro. “De todas maneras el mensaje siempre es el mismo: la realidad es la realidad. Las demás variantes como la realidad virtual o realidad aumentada son solo eso: variantes hechas para el disfrute. Nosotros vivimos la realidad y no hay que perderla de vista. Los Pokémon son imaginarios (por mucho que no queramos  verlo así) pero las personas y los peligros son reales”  recalca Carlos.

Quizá me animaría a jugarlo si sacaran una versión para Venezuela de “Pokecorrupts Go” o “Pokecriminals Go” para saber en mi paso por la ciudad o el país, donde están los delincuentes o corruptos, sería una buena herramienta de identificación, para estar alertas, medianamente protegidos y aunque sea de manera virtual sentir que los capturamos, pero como dijo el Pokemonfans Carlos “la realidad es la realidad y no hay que perderla de vista”.

HASTA LA PRÓXIMA SEMANA.

Gladys Rodríguez / @RodriguezGladys