Candelariazos: “¿Aumento de qué?” por Antonio Barreto Sira

(Foto: Prensa ABS)

(Foto: Prensa ABS)

Con bombos y platillos el Gobierno anuncio el incremento salarial de 15 mil a 22 mil bolívares.

Ahora vamos a describir lo que representan estos 7 mil bolívares más en la vida de un trabajador.

Claro que sí simbolizan el 50% de incremento, esto es lo que reflejan los números. No obstante, cuando cotejamos esos 7  mil bolívares con la realidad diaria nos damos en cuenta de su real alcance.

Si usted paga transporte público todos los días entre Barcelona y Puerto La Cruz, o a la inversa, gastará diariamente unos 90 bolívares (por lo menos con el pasaje aún en Bs. 45).

Esto representará unos 1.800 bolívares mensuales. Si a esto le sumamos un café diario, que costará unos 400 bolívares, para sacar cuentas reservadamente, estamos hablando de 8 mil bolívares mensuales.

Ambos suman unos 9800, lo que supera ya el incremento salarial. Pero, ustedes me dirán que el cafecito no es tal necesario. Bueno suprimamos la taza de infusión diaria.

Aunque no me negarán que el autobús sí es necesario. Ok. Seguimos.

¿Cuánto cuesta un kilo de queso? Entre unos 2100 a 3000 el kilo. Con el aumento salarial podremos adquirir unos dos o tres kilos de queso para todo el mes y rallarlo, como decía con un ingenio carente de sesos el vicepresidente de la república Aristóbulo Isturiz.

Con el aumento del salario mínimo podremos comprar un pollo o un kilo y medio de carne, y para el régimen esto es más que suficiente para la alimentación necesaria de una familia.

Y, ¿este dinero alcanza para medicinas? ¿Con el aumento una madre puede comprar leche para sus hijos?

Los niveles de inflación son tales que en la búsqueda de alimentos para mi familia, como lo hacemos todos porque a pesar de lo que piensan en Miraflores todos comemos y necesitamos comer, encontré leche en polvo ¿su valor? Nada más y nada menos que unos 5.200 bolívares.

Lo que me lleva a sacar cuentas otra vez. El pasaje diario más esa lata de leche en polvo suman: 7000 bolívares.

Justo en esas dos cosas se va el cacareado incremento salarial.

¿Hasta cuándo en Miraflores se burlarán de los venezolanos? ¿Hasta cuándo se mofarán de las necesidades de nuestra gente?

Sí, necesitamos incrementos salariales. Pero estos no pueden ser tomados como medidas únicas y menos en medio del desastre inflacionario que existe en el país.

Porque al incrementar sueldos, igualmente se dispararán (aún peor) los precios de los productos. Lo que necesitamos es sincerar nuestros niveles de productividad y  la liberación de los controles excesivos que están aniquilando lo poco que nos queda de productividad

Lo que le urge al país es que los campos produzcan, que las zonas industriales estén otra vez en pleno funcionamiento, que los muelles en vez de traer productos del exterior se utilicen para enviar los artículos “made in” Venezuela.

Lo que necesitamos es que el sueldo rinda y que además se consigan los productos que necesitamos. Que entremos a un mercado o automercado y podamos escoger lo que queramos, que entremos a una farmacia y conseguir el medicamento que buscamos.

Lo que necesitamos es dejar de entrar a una panadería preguntando la insensatez de que: “señor, hay pan”.

Por todo esto nos preguntamos ¿aumento de qué? Será el aumento del descaro en Miraflores.

Antonio Barreto Sira @BarretoSira
Diputado a la Asamblea Nacional por el estado Anzoátegui
Subsecretario General de Acción Democrática en Anzoátegui