Nuevas Voces: “Ciclo de la muerte” por Plácido Malavé

(Foto: Cortesía)

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Barcelona, es una ciudad encerrada en un ciclo de la muerte que han creado desde la cúpula del poder.

Sí, en este momento los números de enfermedades como el paludismo, y dolencias en la piel se han incrementado de forma alarmante debido a este ciclo que han auspiciado desde el mismísimo gobierno nacional, regional y local.

La caótica escasez de agua que se vive en las comunidades y urbanizaciones de la capital de Anzoátegui obliga a miles de hogares a almacenar agua en pipotes y tanques, lo que se ha convertido en un criadero de mosquitos y de enfermedades.

La ausencia del preciado y vital líquido, además de ser una violación a los Derechos Humanos de los barceloneses, es sencillamente resultado de la indolencia y la carencia de gerencia efectiva y humana en la Alcaldía de Barcelona y en la Gobernación de Anzoátegui.

Estos grifos secos repercuten en la acción de almacenamiento de agua que conlleva a la aparición de los mosquitos portadores de enfermedades como la malaria que está afectando a un número preocupante de personas en nuestro municipio.

Hasta el mismo alcalde de Maduro en la ciudad no le quedó más remedio que admitir que teníamos razón, aunque, como es de esperarse, enseguida escurrió el bulto y dijo que no era su responsabilidad.

El representante de Maduro en Barcelona dijo que están fumigando, pero esta acción no es suficiente y menos cuando la causa de todo sigue estando allí: La tubería seca.

Mientras no exista un suministro de agua constante, siempre el origen del mal estará presente. Y, por ende, el ciclo de la muerte continuará su recorrido cíclico e inmutable.

Igualmente, es resaltante que las operaciones de fumigación pudieran ayudar en la disminución de los animales transmisores de la malaria, no obstante no solventan las enfermedades de la piel que se han desatado por muchas comunidades.

Así como el régimen no le importa que mueran infantes del hambre en los hospitales como el Luis Razetti de Barcelona, de esa forma al alcalde de Maduro en Barcelona le tiene sin cuidado que broten y se expandan enfermedades que azotan a los barceloneses.

Entiendo, en lo personal, la gerencia desde su óptima técnica de eficiencia, acciones y resultados, y también la coincido en su aspecto social y humano, que no es otra cosa que las decisiones para mejorar las relaciones del entorno y las condiciones de vida del ser humano, y en ambos aspectos Guillermo Martínez está raspado.

El inquilino de la alcaldía ni presta soluciones a los problemas técnicos, ni mucho menos se preocupa por la calidad de vida del pueblo.

Por lo tanto, el ciclo de la muerte no inicia solamente con la escasez de agua, sino que el punto de partida es la indolencia de las autoridades llámense alcalde, gobernador o presidente.

Plácido Malavé
Secretario General de Acción Democrática en el Municipio Simón Bolívar, estado Anzoátegui

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