​Rincón del Gurú: “Íconos vs. Símbolos” por José Dionisio Solórzano

(Foto: Cortesía)

Iniciemos este artículo recordando una frase de Umberto Eco: “La semiótica es, en principio, la disciplina que estudia todo lo que puede usarse para mentir”.

Bueno, a continuación dedicaremos las próximas líneas a determinar conceptos y diferencias entre íconos y símbolos en el proceso de comunicaciones.

Nuestro lenguaje, la estructuración de códigos aceptados, están cargados de elementos tangibles y de expresiones sensoriales constituidos de significaciones propias o consensuadas que determinarán esquemas de interrelación en el intercambio de los mismos.

Estos elementos son denominados signos, que pueden ser conceptualizados como: Todo objeto, fenómeno o acción material, y al ser material es percibido sensorialmente.

El signo interviene en los procesos cognoscitivos y comunicativos al representar o sustituir a objetos. Ahora bien, no todos los signos actúan de la misma forma, existen aquellos con una relación íntima de lo que representan: los íconos, y aquellas representaciones que no guardar relación con lo que materializan: Símbolos.

Hablemos de cada uno de estos.

Los íconos son signos que mantienen una ilación entre ellos y lo que significan. Son elementos visuales que guardan similitud con el objeto representado. Es decir,  el carácter significativo del ícono permanece aunque el objeto haya dejado de existir. Más sencillo: Una fotografía suya, apreciado lector, es un ícono.

Toda imitación o representación muy similar al objeto a representar será un ícono, por ejemplo: Pinturas, Dibujos, los “íconos” de su PC, entre otros.

El fenómeno cognitivo y comunicacional de la representación icónica se ha apoderado de Internet, y ha readaptado terminologías y modernizado su uso. Una demostración de esto son los llamados “emoticones”, que son una especie de códigos especiales.

“Emoticones” es un término que nace de la unión del vocablos emociones con la palabra iconos.

Estos grafismos gestuales que ayudan a expresar estados de ánimo, emociones alegría, sorpresa, tristeza, seriedad, guiños de ojos, que añaden expresividad a la comunicación escrita, son simplemente íconos mutuados a la jerga tecnológica.

Y, en el caso de los símbolos, éstos son signos que al contrario de los íconos no posee relación exacta con aquellos que representan, sino que la significación es otorgada por “acuerdos” entre las personas que los usan.

“Estos signos son intencionados que basan la relación con lo representado en una convención totalmente arbitraria, en la que no hay ninguna semejanza ni parecido. Entonces, el significado de un símbolo es totalmente arbitrario o convencional: es decir que hemos llegado al  acuerdo de referirnos  a una idea mediante el uso de esa señal”, así lo plantea Cristina Luca en su blog: www.lengualonga.blogspot.com

El símbolo existirá como representación siempre y cuando exista alguien que lo asocie con el elemento a representar. De lo contrario no sería un símbolo.

Por ejemplo: Una imagen de una paloma volando es un “símbolo”, porque diversas sociedades han asociado este signo con la “paz”.

Entonces, un ícono es aquello que es símil a lo que trata de significar, mientras que el símbolo no, su relación será determinada por el consenso o el convencimiento del individuo que ejerce la interpretación del mismo.

¡Comunícate y hazlo bien!

José Dionisio Solórzano / @jdionisioss

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